¿Ha matado realmente la IA a WordPress? Spoiler: no

Cada cierto tiempo aparece una nueva herramienta que promete cambiar por completo la forma en la que trabajamos y, casi al mismo tiempo, empiezan a llegar los titulares que anuncian la muerte de todo lo anterior. He visto suficientes cambios tecnológicos a lo largo de los años como para desconfiar bastante de este tipo de entierros prematuros.

Ahora parece que le ha tocado a WordPress.

La aparición de herramientas como Claude Code, Lovable, Bolt, Replit o Framer está cambiando de forma evidente cómo se diseñan y desarrollan productos digitales. Hoy podemos describir una estructura, una funcionalidad o una interacción y verla funcionando en muy poco tiempo. Para quienes llevamos años trabajando en diseño web, es difícil no mirar todo esto con una mezcla de fascinación y curiosidad.

Yo, desde luego, lo hago.

Me interesa probar estas herramientas, entender cómo funcionan y descubrir hasta qué punto pueden ayudarnos a trabajar mejor. No tengo ningún interés en defender WordPress simplemente porque lleve años utilizándolo. Si aparece una manera más eficaz de resolver determinados proyectos, lo lógico es incorporarla.

Pero una cosa es aceptar que la inteligencia artificial está transformando el desarrollo web y otra muy distinta asumir que eso convierte automáticamente a WordPress en una tecnología obsoleta.

Creo que estamos simplificando demasiado el debate.

La IA está cambiando la forma de hacer webs

Cuando empecé a diseñar webs, muchas tareas que hoy pueden resolverse en minutos requerían horas de trabajo. Crear estructuras, probar composiciones, adaptar diseños, desarrollar pequeñas funcionalidades o simplemente experimentar con distintas soluciones implicaba mucho más tiempo y, en muchos casos, la intervención de distintos perfiles.

Eso está cambiando a una velocidad enorme.

Ahora podemos prototipar una idea casi mientras la estamos pensando, crear componentes específicos sin partir siempre de soluciones prefabricadas y automatizar tareas que antes consumían una parte importante del proceso.

Desde el punto de vista de una agencia, esto abre posibilidades muy interesantes porque nos permite dedicar menos tiempo a determinadas tareas mecánicas y más a pensar qué necesita realmente cada proyecto.

Y ahí está, para mí, una de las claves de todo este cambio.

Hacer una web no consiste en escribir un buen prompt

Una de las ideas que más se está simplificando con la llegada de la inteligencia artificial es que cualquiera puede hacer una buena web simplemente sabiendo pedirla bien.

Y no creo que sea así.

Un buen prompt puede ayudarte a obtener una propuesta interesante, una estructura, una interfaz o incluso código completamente funcional. Pero una web no se construye solo con eso.

Detrás de una buena web hay decisiones sobre arquitectura de contenidos, jerarquía visual, experiencia de usuario, accesibilidad, rendimiento, posicionamiento, conversión, diseño responsive, mantenimiento y, sobre todo, comunicación. Hay que entender al cliente, su negocio, a quién quiere dirigirse y qué necesita conseguir con esa web.

La experiencia también sirve para detectar algo que la IA hace constantemente: ofrecer soluciones que parecen correctas a primera vista, pero que no necesariamente son buenas.

Saber qué aceptar, qué modificar y qué descartar sigue formando parte del trabajo.

Por eso creo que la IA puede convertirnos en profesionales mucho más rápidos, pero no convierte automáticamente a cualquiera que sepa escribir un prompt en diseñador web.

La herramienta puede ejecutar una idea; el verdadero trabajo empieza bastante antes, cuando hay que decidir cuál es la idea correcta.

¿Y dónde queda WordPress en todo esto?

WordPress lleva más de veinte años evolucionando y adaptándose a cambios tecnológicos importantes. Ha convivido con nuevos frameworks, nuevos sistemas de edición, nuevos constructores visuales y nuevas formas de crear y gestionar contenidos.

No siempre ha reaccionado igual de rápido y tampoco creo que haya que idealizarlo. WordPress tiene limitaciones, inercias y decisiones que a veces pueden resultar frustrantes para quienes trabajamos con él.

Pero de ahí a pensar que va a quedarse quieto mientras la inteligencia artificial transforma el sector hay bastante distancia.

Hay miles de profesionales, desarrolladores, agencias, empresas de hosting y creadores de herramientas construyendo alrededor de WordPress. Todo ese ecosistema tiene un interés muy evidente en evolucionar, integrar nuevas tecnologías y encontrar formas de hacer la plataforma más eficiente y flexible.

No creo que quienes llevamos años trabajando con WordPress vayamos a sentarnos tranquilamente a ver cómo pasa el tren de la inteligencia artificial. Lo normal será hacer exactamente lo que hemos hecho cada vez que ha cambiado la tecnología: aprender, experimentar, incorporar lo que mejora nuestro trabajo y abandonar aquello que deja de tener sentido.

Y WordPress hará lo mismo.

El valor se está desplazando

Lo que sí creo que está cambiando profundamente es dónde está el valor de nuestro trabajo.

Cada vez tendrá menos sentido dedicar horas a tareas repetitivas que una herramienta puede resolver en muy poco tiempo. También será más difícil justificar procesos innecesariamente largos o construir una y otra vez exactamente las mismas soluciones si podemos hacerlo de una forma más eficiente.

Eso no significa que el diseño web vaya a desaparecer. Significa que una parte del valor que antes estaba en la ejecución se está desplazando hacia la capacidad de pensar, decidir, dirigir, personalizar e integrar.

Y, sinceramente, me parece una evolución lógica.

Durante años hemos hablado de la importancia de la experiencia de usuario, de la estrategia, de la arquitectura de contenidos o de la conversión, pero muchas veces buena parte del tiempo terminaba consumido por la propia ejecución técnica.

Si la inteligencia artificial nos ayuda a reducir esa parte, quizá podamos dedicar más recursos precisamente a aquello que realmente diferencia un buen proyecto de otro mediocre.

La pregunta correcta no es WordPress o IA

También creo que estamos entrando en una etapa en la que tendrá cada vez menos sentido intentar resolver todos los proyectos con la misma tecnología.

Habrá webs o aplicaciones en las que desarrollar una solución muy personalizada con ayuda de inteligencia artificial sea claramente la mejor opción. Y habrá otros proyectos en los que contar con un CMS maduro, una estructura de gestión de contenidos y un ecosistema de herramientas consolidado seguirá siendo muchísimo más práctico.

La pregunta no debería ser si la IA va a sustituir a WordPress, sino qué tecnología tiene más sentido para cada proyecto y cómo podemos utilizar la inteligencia artificial para mejorar el resultado.

No tengo ninguna intención de defender una herramienta solo porque me resulte conocida. Tampoco me interesa subirme a cada tendencia simplemente porque sea nueva.

Después de muchos años trabajando en diseño y en digital, he aprendido que las herramientas cambian constantemente. Lo importante es mantener la curiosidad suficiente como para seguir aprendiendo y el criterio suficiente como para no confundir novedad con mejora.

Por eso no creo que la inteligencia artificial haya matado WordPress.

Creo que está obligándolo a evolucionar, igual que está obligando a evolucionar a quienes trabajamos con él.

La inteligencia artificial no tiene por qué matar WordPress. Probablemente obligará a WordPress a convertirse en algo distinto.

Y a quienes trabajamos con él, también.

 


Sobre la autora: Lorena Cañamero es CEO y Directora Creativa de Green Hat Workers
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